La profesión de guarda forestal en Cataluña es muy antigua, pero no es hasta el siglo XVII que encontremos los primeros documentos sobre la guardería en nuestro territorio. Se trata de unas disposiciones en que se manifiesta la necesidad de crear colectivos encargados de vigilar y proteger el medio natural.

El lugarteniente del Principado de Cataluña entonces, Miquel Santos de San Pedro, dicta en 1627 las Ordenaciones Forestales de Cataluña, donde se nombran unos comisarios vigilantes para hacer el seguimiento de los árboles que hay que cortar y donde se promueve la repoblación forestal.

En el Estado español, como curiosidad, hay que remarcar que en el siglo XIX, a partir de la Ley de repoblaciones forestales, el rey Alfons XII crea a los capataces de cultivo, que, considerados policía judicial, son autorizados a denunciar los daños que se ocasionan en los bosques.

Guardes forestals 1920

En Cataluña surge un Servicio Forestal durante el periodo 1914-1923, de la Mancomunidad, pero desgraciadamente desaparece con la dictadura de Primo de Rivera.

A pesar de los impedimentos políticos e históricos precedentes, en 1932 la Generalidad de Cataluña crea un Servicio Forestal propio, competente en el fomento, la protección y la mejora de la riqueza forestal, la conservación y la creación de nuevos parques naturales y los servicios de caza y pesca.

El año 1941 el Patrimonio Forestal del Estado constituye su propia Guardería Forestal. Un año más tarde se promulga la Ley de pesca y se crea el Cuerpo de Guardas Especiales Piscícolas. En el año 1971 nace el Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) de la fusión de los Guardas del Patrimonio, los de los Distritos Forestales del Estado y los Guardas Especiales Piscícolas.

En el año 1980, con los traspasos en materia de conservación de la naturaleza a la Generalidad de Cataluña, el colectivo de Agentes Forestales del ICONA queda adscrito a la Dirección General del Medio Rural del Departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Generalidad de Cataluña.

Escuts

Colección de escudos 1907-2001

El Cuerpo de Agentes Rurales nace en 1986, en parte como consecuencia de los grandes incendios devastadores que sufre Cataluña aquel año. No obstante, esta vertiente de prevención de incendios forestales que hace germinar el cuerpo se enmarca en una idea mucho más ambiciosa: la creación de una policía de los bosques que vaya más allá del monte y que abrace todo el medio rural, con el objetivo de velar no sólo para el patrimonio natural, sino también para las personas que viven, que dependen y que disfrutan.

De esta manera, nace un cuerpo que tiene capacidad de control sobre el terreno, asumiendo funciones en materia de policía y guarda de los bienes forestales, cinegéticos y piscícolas, de las vías pecuarias y de los espacios naturales protegidos.

Desde entonces, el Cuerpo de Agentes Rurales ha aumentado progresivamente sus funciones. La polivalencia le ha permitido especializarse y evolucionar para adaptarse a las necesidades cambiantes del entorno y del medio rural, a los nuevos usos del bosque y de la naturaleza.

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En el 2012 el Cuerpo de Agentes Rurales celebró su 25º aniversario.

Actualment el Cuerpo de Agentes Rurales se ha convertido en un referente tanto con respecto a sus competencias y su modelo organizativo como por el alto nivel de especialización, y alcanza un alto grado de reconocimiento por parte de la ciudadanía.

Los agentes rurals se sienten absolutament implicados en la importante tarea de preservación del patrimonio natural de nuestro país y los retos de futuro que plantea, y trabajamos con la humildad del servidor público y con el orgullo de formar parte de una institución que es y tiene que ser un instrumento fundamental para la preservación del patrimonio natural, sinónimo de calidad de vida en el presente y esperanza de prosperidad para las generaciones futuras.

Fecha de actualización:  23.04.2014